Borges dijo que todo el que escribe publica solamente para dejar de toquetear sus propios textos. Por mi incapacidad, al menos momentánea, de publicar, me limitaré a compartir estos sencillos y de seguro muy corregibles versos.

Gracias por entrar a este espacio y detenerse, al menos un instante.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Dios.


De todas las eras que vio
Y que en su existir presenció.
De lo creado y destruido,
Del hombre inmortal, derruido,
Que su ser representaba.
En el cielo lamentaba.

No tenía nada que aprender,
Ni nada ya que perder. 
Él, nuestro padre que estaba,
No veía ya, solo miraba.
Al penar el alma abrió,
En su depresión rió.

Y cansado ya de beber
El poder del por siempre ser,
Lanzó a la nada eterna
Su magra carne tierna.
Cayó al vacío tiritando,
A toneles derramando

Un cálido vino picado.
El padre estaba asustado.
La humana duda existencial
Lo halló en providencial.

El creador se había esfumado:
Parecía nada había pasado.
La Tierra siguió girando,
El hombre siguió rezando.

martes, 6 de noviembre de 2012

Culpa.


“Si tan solo”, es esa frase
Del más infinito cinismo,
Que al alma en añicos deshace
En los desiertos de uno mismo.

Culpa que inunda la cabeza
Pensar se tiene incidencia
En los caprichos de esa pieza
Tocada con independencia

Si tan solo, abre las magias
De infinitas elecciones,  
En un aluvión de nostalgias
Pisando rotos corazones

Leer con el diario de mañana,
No entender las reglas del juego,
Morder  a una esperanza vana,
Herida aberrante en el ego.

La culpa, perversa mentira
Que se narra al oído el humano
Para contener su burda ira,
Desear que un Dios mueva su mano.

Todos los tal veces se pierden
En la vorágine del tiempo,
Todos los tristes “si hubiera”  arden
En las caricias del Olimpo.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Hormigas



Dias de desazón,
De no confiar al hombre
La Fe que sin razón
No da ninguna lumbre.

Pero en otras mañanas
Sentir el corazón,
Con razas humanas
Danzando en comunión.

Pulsión antropológica.
Combatir la emoción,
Reprimir a esa lógica
De violenta agresión.

Si no pelean por migas
Bajo cielos de neón,
Pueden las hormigas...
Devorar al león.


martes, 30 de octubre de 2012

Vivir.


Que poco muere el que en el día, quien no
Hace nada. La muerte implica vivir,
Y el que no vive, y
No disfruta
Del absurdo. Simplemente
No vive.

La existencia se define en cada parpadeo.
Todo acto es en sí mismo;
Una rebelión.
Sufrir por elegir es sufrir por vivir,
Todo segundo que transcurre,
Cercena infinitos universos posibles.
Todos somos genocidas.
Vivir es asesinar
Mundos para reafirmar
El nuestro.

El humano se encuentra
Constantemente al encarar
Su día;
Su vida;
En la dicotomía de dejar de existir
Como un cobarde, simple testigo de
La vida al verla pasar
Como un extraño que ve una cinta,
Una ficción que no es su vida.
Con el resto del mundo escribiendo,
Su guión, quejándose
De la suerte y la buena fortuna.

O moldear su papel.
Ser un actor del eterno drama.
Ser un actor de su eterno drama.

Ser testigo o ser partícipe.
Describir o narrar.
Pocas decisiones más
Se pueden tomar.

lunes, 15 de octubre de 2012

Viejo.


Me siento en el bar y miro a la calle.
Veo pasar un viejo, el vidrio y las gotas de agua que resbalan
Por él me separan de él, el vidrio… que en su fragilidad
Es más fuerte que sus huesos.

Veo al hombre en su andar,
Lento por el yugo de la edad.
A esa ropa desgastada,
A esos lentes de marco grueso.
A ese mulo de carga con la espalda encorvada
Por el peso de los años
Que robaron el color
De sus sienes.

Veo a ese viejo que camina ya un poco más lejos.
Oxidado por el aire que respira
Trece veces por segundo.
Como el clavo de un banco, como una manzana mordida
Olvidada en la mesada.

Suicida nato
Como todo orgánico,
Que respira, tal vez más de lo que necesita, matándose
Con cada inhalación.

Pero es el momento de decirme ya:
Que deje de ver
A ese viejo cuya piel se dio por vencida
Y se escurre como la cera de una vela
Consumida.

Es tiempo de dejar de recordar mi muerte futura.
Ya es tarde y llego mi compañía,
Es tiempo de dejar de ver a esa foto anticipada de mí.
Hora de olvidar la muerte por unas horas.

sábado, 13 de octubre de 2012

Taciturna.


Lloras en la calle taciturna,
La espalda en una pared escrita
Mientras la ciudad vuelve nocturna
Y tu cuerpo de frió tirita.

La muchedumbre velociférica
Que camina inmune por delante
Tuyo. En una danza histérica,
Con su ilusión y su paso errante.

Me pregunto, cual será tu Averno.
El estomago que ruge de hambre
O las mil agujas del invierno
Que rompen tus huesos en enjambre

Sentado detrás de este cristal
Miro ególatra la escena.
Por un instante me siento especial,
Ser el único que ve tú pena.

Pero entiendo luego que, como yo,
Todos los que te vieron sentada
En ese suelo, sin ni un hoyo
Donde muerta terminar tirada,

Sintieron muy cerca a la plebeya.
Unidos a ella por una mera
Mirada, cual héroes de epopeya,
Que vuelven al hogar que los espera. 

jueves, 4 de octubre de 2012

Bifurcacion


Pájaros sin alas que han huido
De jaulas que nunca construimos.
El sonido del fruto prohibido
Que cae rotundo cuando vivimos.

Infinitos senderos,
Se bifurca el camino.
A cada paso destinos enteros.
Anhelamos lo que nunca vino.

El saber que en cada inhalación
Al futuro obscuro decidimos.
Entender que en cada exhalación
Un pasado árido perdimos.

El tal vez muerto e infernal
Perdido en el olvido.
Solo es seguro nuestro arduo final.
Las cosas podrían haber sido. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

Telón


¿¡Dónde está mi guión!?
Que estoy cansado
Ya de esta emoción.
Del vivir improvisado

Un miedo atroz… me da el no encontrar
El rol en este drama burdo.
Que ni una escena digna he de actuar
Sintiendo a mí existir absurdo.

Solo quiero ser del destino
Esclavo, relegar mi razón.
Deshacerme del desatino,
De la libertad y el desazón.

No rebelarme como un Edipo
A los designios de los cielos.
Anhelo solo un arquetipo
Que tape el costado con velos.

Infinitos mundos lance al mar
En miedo a que en la hondonada,
La muerte se mofe del  bramar
De la escéptica duda entregada.

Temo… en los sueños errantes
A la caída del cruel telón…
Sin haber merecido antes,
Al menos, una ovación.

domingo, 5 de agosto de 2012

Tablero.



Gira sobre su propio eje
El tablero desairado,
Taciturno pero hereje
Por la inercia arrastrado.

Con los sentidos vedados,
Los peones con esperanza
Ruegan en cantos acobardados
Ser por siempre en eterna añoranza.

La incertidumbre los descoloca,
Inventan unos a quien tira los dados,
Rogando taciturnos a su boca
Poseer sus destinos marcados.

También a certidumbre  descoloca
A quien inocente y con fe helada
Deposita hasta que se desboca
Su patética certeza en la Nada.

El gran creador se divierte y mira
A su circo burdo y milenario,
 De payasos en ira
Por el engaño diario.

En Su caverna gutural
Rechinan las encías
Rosadas en risa abisal.
Los peones… cuentan días.

viernes, 27 de julio de 2012

Reloj



Tus agujas impasibles avanzan,
Mientras mis parpados se fuerzan.
Sabiendo que es inútil su intentar.

A mi derecha me observas atento,
Oh! Maldito reloj, prueba ineludible
Del paso del tiempo.
Marcado a fuego en cada rostro y
En toda arruga del cuerpo vencido.

Tu ruido mecánico no para.
Las densas sombras me tapan
Cual sabanas de miedo frío.
Tus engranajes giran.
Tu sonido, monótono y lento,
Resalta la soledad y el dolor.

Me miras y yo sé mi destino,
Tú me lo recuerdas siempre fiel.
Testigo de mi biografía inconclusa,
Garante de mis obsesiones,
De mis sueños en vela,
De mis miedos despiertos.

Me miras, y yo sé mi destino.
Tú me lo recuerdas siempre fiel.
Oh! Maldita escolta firme
Junto a mi muerte abanderada.

Mis ojos se cierran en cada vuelta
Que mi cabeza y tus agujas dan.
Mi odio por lo que eres
Crece en una pesadilla existencial.

Oh! maldito reloj, al lado de mi cama,
Placido e impiadoso profeta.
Sonará tu alarma mañana
Y otro día comenzare derrotado.

martes, 24 de julio de 2012

Caminos


Se bifurca el camino,
La eterna reyerta
De saber que no hay destino
 Y hay que elegir una puerta.

Que en las hojas no escritas
Un mundo muerto queda.
De grises tintas secas,
De ilusiones en veda.

Recámaras oscuras
Que tenían la potencia,
Pero quedaron puras
Libres de la demencia.

El dolor de la elección,
El disfrute de lo único.

Nos quedará la acción,

Del decidir impúdico.