“Si tan
solo”, es esa frase
Del más
infinito cinismo,
Que al alma en añicos deshace
En los
desiertos de uno mismo.
Culpa
que inunda la cabeza
Pensar
se tiene incidencia
En los
caprichos de esa pieza
Tocada
con independencia
Si tan
solo, abre las magias
De
infinitas elecciones,
En un aluvión
de nostalgias
Pisando
rotos corazones
Leer con
el diario de mañana,
No
entender las reglas del juego,
Morder a una esperanza vana,
Herida aberrante
en el ego.
La
culpa, perversa mentira
Que se narra
al oído el humano
Para
contener su burda ira,
Desear
que un Dios mueva su mano.
Todos los
tal veces se pierden
En la vorágine
del tiempo,
Todos
los tristes “si hubiera” arden
En las caricias
del Olimpo.